Amaneció, me han dicho que este sentimiento y esta reacción son normales... La intensidad del encuentro contigo en mi sueño confirma esto, estoy seguro que es bueno, aunque mis sabanas no están de acuerdo.
¿Qué más da?, no es algo "normal" lo que quiero hacerte cada vez que mi cuerpo desea la desnudez del tuyo, no es un deseo pasajero, no son ganas nada más, aunque seré salvajemente delicado para poder apreciar y degustar tus encantos de mujer que esta mañana tan vertical junto con este deseo carnal me hacen añorar. ¡De verdad estoy enloqueciendo aquí! otra vez tendré que acudir a mí, mientras el quererte a tí, a mi vera, razón de la solución a mi erección ocasional, al latir y palpitar del "mientras" y el "tanto" para siempre motivado por el morbo y el sentimiento que provocas a este ser desesperado por desnudarte el alma... Y algo más… Lenta y placenteramente solo para probar tu centro y acariciarlo tiernamente con estos labios, esta lengua, estas manos... Es un gemido que quiero escuchar! es tu sentir que necesito probar, quiero que, tengo que, necesito que compartas el sonido de tu morbo en mi oído, ya no estoy hablando de metáforas, estoy hablando de tu gemir a mi accionar y yo sintiendo el palpitar descontrolado de extremo a extremo en tu cuerpo perfectamente desnudo y convulsionante por el aliento indiscreto que constantemente dejo llegar a los limites de tu piel, solamente por el placer que me provoca disfrutar cada instante en control descontrolado, sobre tí, debajo de tí, rozando tu piel de manera obsesiva viéndote disfrutar segundo a segundo lo que te hago y dejo de hacerte por esta mañana, eternamente queriendo estar a tu lado.
