jueves, 22 de diciembre de 2011

Sonido de entre nos



Decidiré por ti, y daré por hecho que el candor que rodea el aura de tus encantos es más que una mirada, mí mirada, una de esas miradas penetrantes, que al pasar a roce se comprende entre el espacio nulo que supuestamente hay entre nosotros.

¡Enloquezco! He de enloquecer por el sonido que sale de tu garganta y pasa por tus labios enrojecidos, algo así como un gemido, perdido en el ritmo angustiante de tus gritos, esos gritos que entonan el sentir que con estas manos y esta lengua te provoco y recorren el ser que te rodea en forma de ganas de más, sintiendo más, clamando más, dame lo que quieras darme, que de ti lo recibo con entero placer.

Astuto yo, sabiendo que solo placer tienes para dar ya que lujuria y cariño es lo que te brindo, te pido a cambio de eso lo que solo de ti recibo contento, tu cuerpo.

jueves, 13 de octubre de 2011

Petición a tu morbo.


Hoy...Permíteme hacerte feliz bella dama.
Permíteme demostrarte cuánto mi cuerpo te aclama.
Permíteme confrontar mis miedos en tu cama.

Déjame ser feliz y temerario por esta noche.
Que por ahora, por hoy, solo se escuche el roce.
Los sórdidos gemidos y el tenue toque.
Que de a poco pode la vida de tu colchón, de los resortes.
Irresistible el sonido que tu naturaleza esconde.
Salvaje cual tigre o tigresa en estoque.

Reviviendo el pasado que no pasó.
Atrayendo el futuro que se inventó.

De a poco....voy trepando tus sentidos de a poco.
Te voy contando mi intención en susurros de morbo.
Siente esto, te estoy tocando.
Deja tu néctar correr por mis manos.

Este será el sueño más real que has sentido.
Y el sentir más húmedo que has soñado.
Esos serán los mejores gemidos.
Y por supuesto, mi placer complacido.

domingo, 9 de octubre de 2011

Me gustas mucho!




Me gustas mucho!
No puedo decirlo.

Y sé que actúo como niño al dejarlo escondido.

Me gustas mucho!
Me duele callarlo.

Por momentos mi pecho se siente abrumado y quiero gritarlo.

Me gustas mucho!
Me estoy ahogando.

No como, no duermo, soy distinto a tu lado.

Cuando creí que escucharte viéndote a los ojos era especial,
Viví la sensación de tu abrazo y me pareció genial,
Cuando tus abrazos eran parte de mi añoro cotidiano,
Bailé contigo y me sentí encantado,
No fue tu baile, no fue el mio,
Fue bailar contigo, me abrumó el sentido,
Cada movimiento, torpe o bien hecho, sentía que era nuestro,
Bajo el farol de mi deseo y el encanto de tu belleza,
Es la belleza de tu encanto que me tiene enviciado.

A veces pienso...
Que será un beso tuyo?
Debería averiguarlo...

Si, tu en verdad me gustas mucho!

miércoles, 5 de octubre de 2011

Será?


Y será acaso el éxtasis que me provoca escuchar tus palabras mientras te miro a los ojos que me crea ese sentimiento de llenura en todo el pecho.

Y será tal vez el temor que me da cuando quiero confesar lo que siento y me congelo solo por el miedo de que no sea lo que quiero... El miedo de que ya no sea igual ni Mas o menos...

Y será posible que las ganas y el deseo se están apoderando de mi pensar mientras lo transformas en sentir por yo estar todo el tiempo pendiente de ti y que sobretodo TU de mi mente no quieres salir...

Miedo....MALDITO MIEDO, que se transforma en consuelo y me seduce a quedarme atrapado en el sentimiento de frustración que me arrastra a la oscuridad teniendo en frente una luz tan brillante como tu, puede que mi norte, puede que mi cielo...

Brilla! brilla mi bella luz, espero que sigas alumbrando mi pecho cuando por fin sepa como llegarte al corazón, sino es que ya estoy dentro, mas no importa, te quiero HOY.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Al dejar de verte


 
 
Al dejar de verte, seguí sintiendo, pero no sentia lo mismo.
Al dejar de verte, seguí durmiendo, pero cada vez menos.
Al dejar de verte, me sentí incompleto, pero me estoy reponiendo.
Al dejar de verte, la sobervia me takleó, pero el saber me despertó.
Al dejar de verte, una parte de mí murió, pero otra mas fuerte nació.
Al dejar de verte, evolucioné, aunque el precio fue sufrir sin cuartel.
Al dejar de verte, son 4 palabras que retumban en mi mente.
Al dejar de verte, lloré como NUNCA en mi vida, pero ahora soy más fuerte.
Dejar de verte pudo haber sido algo benigno, pero estar contigo fue lo mejor que pudo haber sucedido.